PSC:Otoño y sin presupuestos-Juliol 2018

Llega septiembre y Polinyà aún no tiene los presupuestos de 2018 aprobados. El equipo de gobierno presentó, como cada año, la propuesta a finales del año pasado. Desde 2015 no hemos conseguido aprobarlos nunca a tiempo (febrero 2016 y junio 2017) y, a pesar de esos retrasos, no hubo prácticamente cambios respecto a la propuesta inicial.

Un presupuesto está dividido en dos partes: la ordinaria, en la que encontramos los gastos ordinarios (sueldos, contratos, etc) y las inversiones (que se pueden financiar con ingresos ordinarios, superávit o préstamo, por ejemplo).

En la propuesta respecto a 2018 nos encontramos con la misma situación. La parte ordinaria no ha cambiado respecto a la propuesta de diciembre. Es en las inversiones en las que la oposición discrepa. Y nosotros escuchamos y, para que se aprueben, hemos cedido en las peticiones.

Este año contamos con un superávit de 1.419.000 euros del 2017 de los que la ley nos obliga a gastar 1.081.000. Cada año, además, nos hemos endeudado unos 200 o 300 mil euros. Si tenemos en cuenta que cada año amortizamos 900.000, la deuda está en niveles muy bajos, de un 30% aproximadamente. Resulta que este año a los partidos de la oposición se les ha ocurrido que no podemos endeudarnos en esos 300.000 euros. Y lo hemos aceptado. Todo, para que salgan adelante las cuentas. Hemos eliminado inversiones a petición suya como renovación de alumbrado led, la finalización de la plaza de delante del Pere Calders o la compra de un vehículo eléctrico para sustituir uno que tiene 16 años.

La realidad es que acabamos junio con un principio de acuerdo, pero no se convocó pleno. Se dijo que ya después de la fiesta mayor hablaríamos. Suponemos que con el accidente de nuestro alcalde y el inicio de las vacaciones no fue el mejor momento, pero esperamos que este septiembre, cuando ya tenemos que empezar a preparar los presupuestos de 2019, se puedan aprobar. No por el gobierno, por Polinyà.

Darrera actualització: 23.08.2018 | 09:09